Relatos picantes para adultos, contados con elegancia

Aquí se publican relatos breves para lectores mayores de edad. Tienen deseo, miradas que duran un segundo de más y puertas que se cierran. Lo que pasa detrás de esas puertas lo pone quien lee.
La idea de esta web es sencilla y algo pasada de moda: el erotismo funciona mejor cuando se insinúa. Una mano que se queda quieta sobre una mesa dice más que una descripción anatómica, y la escena que se corta a tiempo deja al lector con algo que hacer. Por eso los relatos de xrelatos no son explícitos. Suben de temperatura y paran.
Qué relatos caben aquí
Historias cortas, de las que se leen en diez minutos. Encuentros entre adultos que saben lo que quieren y lo dicen: una pareja que lleva veinte años casada y se reencuentra en una cena, dos desconocidos que comparten un andén con retraso, una carta que alguien no se atreve a mandar.
Los personajes tienen edad, oficio y biografía. No son cuerpos con nombre.
Todo lo que ocurre ocurre porque las dos personas quieren que ocurra, y el relato lo deja claro. Una pregunta y una respuesta, o un gesto que no admite duda. El consentimiento forma parte del deseo, y en la ficción también se escribe.
El tono
Pensad en una película de las de antes, cuando la cámara se iba a la ventana en el momento justo. O en ese cuento que se lee de pie en una librería y luego no hay manera de quitárselo de la cabeza. Hay humor, porque el deseo entre adultos suele tenerlo, y hay escenas que transcurren casi enteras en una conversación.
Las imágenes siguen la misma regla: una copa, una vela, una sábana arrugada con la luz de la mañana. Nunca un cuerpo.
Qué relatos no caben
Ni violencia ni coacción, tampoco escenas en las que alguien no puede decir que no. Ningún personaje menor de edad ni de edad ambigua. Nada gráfico. Si buscáis eso, esta no es vuestra web.
Un relato para empezar
La segunda copa transcurre en el bar de un hotel, la última noche de un congreso. Dos traductores que se conocen de otros años, una conversación que se alarga y una pregunta que uno de los dos tarda toda la noche en hacer.
Para quien quiera escribir
El relato picante es un género difícil. Es fácil pasarse y caer en lo cursi o en lo zafio, y casi todo el oficio consiste en saber qué no contar. Hemos reunido lo que nos parece que funciona en cómo escribir un relato picante con buen gusto: la tensión, los silencios, los personajes creíbles y el momento exacto de cortar.
Una advertencia práctica. Esta web es solo para personas mayores de 18 años. Si compartís el ordenador o la tableta con menores, tenedlo en cuenta.
Para leer y para escribir
- La segunda copa
El bar de un hotel, la última noche de un congreso y una pregunta que tarda doce años.
- Cómo escribir un relato picante con buen gusto
La tensión, los detalles pequeños, el consentimiento en la página y el momento de cortar.